Lo sentimos, pero esta oferta está fuera de plazo.

Ver la oferta de todos modos

Ver las ofertas activas

Puente de San José o de Andalucía en Madeira

Salidas desde Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Valencia, Málaga y A Coruña


Escapada  
  • no disponible
Oferta fuera de plazo

Servicios incluídos

  • Vuelo ida y vuelta en línea regular, con salidas desde Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Valencia, Málaga y A Coruña, con la compañía TAP, vía Lisboa
  • Tasas de aeropuerto y suplemento de carburante ( 130€, aproximadamente, a reconfirmar en el momento de la emisión de los billetes)
  • Traslados aeropuerto/hotel/aeropuerto
  • 3 noches de estancia en el hotel seleccionado, de 4* ó 5*
  • En régimen de alojamiento y desayuno 
  • Seguro básico

 NOTA IMPORTANTE: El importe de las tasas es aproximado y puede variar en el momento de la emisión de los billetes.

Este es un producto de alta demanda y la disponibilidad de las plazas puede variar en breve espacio de tiempo. Por ello recuerda que las plazas están sujetas a disponibilidad en el momento de hacer la reserva.

Servicios no incluídos

  • Gastos personales
  • Seguro de multiasistencia y cancelación

Hoteles seleccionados - Madeira en 4* ó 5*

Descripción

Estos son los hoteles que hemos seleccionado para ti en este viaje a Madeira: 

Hotel Quinta Do Sol 4*

Hotel Musa D´Ajuda 4*

Hotel Regency Palace 5*

Localización

Madeira es un destino excepcional y no solo para las almas más románticas y los enamorados. 

Situadas en el Atlántico y pertenecientes a Portugal y a la Unión Europea, este archipiélago está formado por dos islas habitadas, Madeira y Porto Santo y otras tres desiertas llamadas, muy apropiamente, las Islas Desertas. A 400 kilómetros de Tenerife, se sitúan en frente de la costa africana. Funchal es su capital y principal ciudad, en el sur de Madeira pero también encontramos otras villas relevantes como  Porto Santo, Machico, Câmara de Lobos, Santa Cruz y Santana. 

Madeira, la isla que nos ocupa en este viaje, es un gran y variado jardín encantado donde se puede gozar del mar todo el año. A pesar de su pequeña superficie, cuenta con unos escenarios de belleza natural inusuales, con una vegetación exuberante y exóticas flores que muestran impúdicamente sus beldades al visitante. Sus bosques de Laurisilva son un lugar natural declarado Patrimonio de la Humanidad. Un enclave turístico que busca y otorga tranquilidad, relax y distensión de las prisas.  

Más de Madeira:

Las Playas & co.: lo primero que queremos decirte de este destino es que no tiene muchas playas doradas, por lo menos la isla de Madeira. La única es Calheta, situada en la costa occidental de la isla y a aproximadamente 20 minutos en coche de Funchal. Casi todas las demás son de arena volcánica y cantos rodados. Y no te queremos desanimar ni tirar piedras sobre nuestro propio tejado porque, la verdad, es que no hace falta. Estos señores lo han hecho tan bien, que podrás disfrutar del mar igual o más. 

Debido a su paisaje de relieve accidentado, que termina en escarpados acantilados, el acceso al mar se hace a través de pontones. Este mar es tranquilo y cristalino y hace las delicias de los amantes de la naturaleza y de los deportes naúticos. La isla cuenta, además, con unas maravillosas piscinas naturales, lo que hace que el acceso sea más gustoso, si cabe. Es el caso de las piscinas Naturales de Porto Moniz. En Funchal, por ejemplo, existe un complejo de piscinas de agua salada, llamado Lido, muy conocido y divertido. También allí, en la Marina de Funchal, en el centro de la ciudad, tienes a tu disposición la oportunidad de practicar varios deportes, como vela, ski acuático, jet ski, parasailing, etc. En las costas de Jardim do Mar y Paul do Mar encontrarás condiciones excelentes para la práctica de surf, con olas para todos los gustos. 

Otra de las formas que nos gustó para aprovechar el mar, fue alquilar un velero: para dar paseos románticos o por pura diversión, recorrer a lo largo la isla. La costa de Madeira es muy generosa para los navegantes.

Un poco de turismo exterior: Y ya que estáis en un barco ¿por qué no cruzar hasta la isla de Porto Santo? Allí, tendrás que llegar hasta su arenal, cerca de nueve kilómetros de arenas doradas y aguas cálidas y cristalinas. Sus arenas son famosas por sus propiedades terapéuticas y damos fe. En esta isla, detenida en el tiempo, se respira paz, seguridad y tranquilidad. Si quieres inspeccionarla, alquila una moto, una bicicleta o un coche descapotable y recorrela despacio. Al final del día, camina por sus calles tranquilas, sube al Mirador de Portela y aprecia la magnifica vista sobre Vila Baleira. Más tarde, durante la cena, prueba las famosas espetadas o los filetes de pez-espada acompañados de maíz frito. Todo, acompañado de el famoso Vino de Madeira.

Para probar la gastronomía de la zona: nos encantan los siguientes restaurantes, por diferentes motivos: el restaurante Do Forte, en la capital, rua Portao Sao Tiago, por sus opciones de menús y su riquísima comida. Otro que nos da mucha confianza es A Bica, en el 17 Rua Do Hospital, Flunchal. Con paisanos que lo frecuentan, buena comida, buenos precios, buen ambiente. Y por especial, en todos los sentidos, nos quedamos con At The Piano, rua Casa Branca, N. 34-A, tenéis que pasar a descubrirlo.

Las Visitas culturales: como visitas imprescindibles: llegar hasta Santana, para ver algunas de las casas tradicionales de techos de paja. Desde Funchal, no os perdáis Monte, que cuenta con un gran número de atracciones: los Palace Gardens, el museo, la iglesia y, por supuesto, los famosos carros de mimbre, en los cuales los turistas se lanzan colina abajo montados en cestas de mimbre sin frenos. En Funchal, deléitate con sus antiguas plazas cuidadosamente recuperadas con calzada portuguesa (mosaico), y bordeadas por edificios de arquitectura típica de la región. En la pequeña Lisboa es muy interesante ver:Largo da Sé, uno de los pocos edificios de Madeira que se mantienen sin cambios desde los primeros días de la colonización; el Convento de Santa Clara: de 1.496, sus paredes están cubiertas por hermosos azulejos del siglo XVII; Adegas de Sâo Francisco: en los patios empedrados de las bodegas de San Francisco, el aroma del vino y la madera antiguas te tientan; Fortaleza de Sâo Tiago: construida en 1.614, esta fortificación tiene un laberinto de pasadizos y escalinatas, y ofrece amplias vistas de Funchal. Alberga, asimismo, un museo de arte contemporáneo; Câmara Municipal: ubicada en la Praça do Municipio, el Ayuntamiento de Funchal es una imponente mansión del siglo XVIII.

La Naturaleza: hay rincones naturales impresionantes, como: El Parque Natural de Madeira, clasificado como Patrimonio Natural de la UNESCO, sobresale por la cantidad y calidad de su fauna y flora. Jardines: el Jardín Botánico, situado en la Quinta de Bom Sucesso, el Jardín de la Orquídea, el Parque de Santa Catarina o el Jardín Municipal, justo en el centro de Funchal. También merecen una visita la Quinta Monte Palace o la Quinta de Palheiro Ferreiro, lugares bastante tranquilos para pasar las horas. Y la Reserva Natural del Garajau, situada en la costa sur de la isla, posee una gran riqueza biológica y marina.

Club Santa Mónica Opina

  • Instalad@ en cualquiera de los hoteles que hemos seleccionado de 4* ó 5*, estarás atendido por un personal amable y dispuesto a ayudar y no te faltará de nada para que tu estancia sea agradable. Cada uno de ellos se ajustan a la categoría de las estrellas que portan.  
  • Porque este es un lugar donde podrás vivir la naturaleza, disfrutarla. Hay algunos rincones realmente impresionantes que no debes perderte.
  • Por su gente, tienen un carácter especial y atractivo.
  • Porque tienes de todo: cultura, diversión, mar y relax. Solo te toca elegir qué te apetece en cada momento ;).

Opina tú mismo en Facebook